El trasplante renal es un procedimiento ampliamente establecido y consolidado como la mejor opción de tratamiento para los pacientes que sufren de enfermedad renal crónica avanzada. En Venezuela se realizan unos 400 trasplantes renales por año entre donantes vivos y donantes fallecidos. Sin embargo, la cifra es aún muy baja para la demanda. La enfermedad renal crónica se ha convertido en un problema de salud pública que afecta un alto porcentaje de la población, pero sólo los pacientes con enfermedad avanzada requieren de tratamiento sustitutivo con diálisis o trasplante renal, mientras que muchas personas que sufren la enfermedad ni siquiera lo sospechan ya que en las etapas iniciales, aquellas donde se pueden aplicar medidas preventivas y evitar su progresión, no produce síntomas muy evidentes.
En el país con unos 13.000 pacientes con enfermedad avanzada bajo las diferentes modalidades de diálisis, se consideran candidatos a trasplante unos 5000 pacientes. Sin embargo, tan sólo 1327 se encuentran en las listas de espera para trasplante en los diferentes centros autorizados, de los cuales menos de un 30% recibe un trasplante cada año. Esta disparidad entre oferta y demanda debe ser equilibrada mediante una mejora en las donaciones de órganos, tanto de personas vivas como fallecidas, y un aumento en la capacidad médica y quirúrgica para la realización de trasplantes.
De acuerdo con el Dr. Bellorin, la incorporación del Instituto Médico La Floresta es un impulso importante para el crecimiento del programa de trasplante renal. Las ventajas que ofrece un equipo multidisciplinario con médicos de amplia trayectoria en el manejo pre y postrasplante de los pacientes con enfermedad renal avanzada y un equipo quirúrgico con una experiencia extraordinaria en el manejo de técnicas de cirugía mínimamente invasiva para la extracción del órgano en el donante vivo utilizando las técnicas mas avanzadas de cirugía laparoscópica y el implante del riñón en el receptor por cirujanos de alta trayectoria en cirugía de trasplante, aunado a las ventajas de un centro hospitalario de alta tecnología constituyen, sin lugar a dudas, una garantía para nuestros pacientes y el programa nacional de trasplante en general.